“Esto no lo escribe mi imaginación, esto lo escribe mi vida, mi historia, mi realidad. Aun que no allá sucedido aun, es mi futuro, es lo que algún día me sucederá, yo lo sé.
El futuro no es más de lo que nosotros mismos hacemos que sea, desde nuestra infancia siempre estamos soñando con el futuro, planteándolo imaginándolo; pero lo que no sabemos es que soñándolo, imaginándolo, es como lo creamos.
Todas las personas somos dependientes del futuro, todo lo que hacemos, decimos y pensamos es para nuestro futuro, y así morimos, pensando en él, en el futuro.
Yo, ahora mismo, en este instante, voy a dejar de ser una de estas personas.
Toda la vida he deseado hacer mi único sueño realidad, y ahora que puedo, lo haré luchare contra todo y todos para disfrutar al máximo mi presente y así no arrepentirme en mi futuro.”
-Pasajeros del vuelo 802 con destino Uruguay, favor abordar.
En ese momento sus brazos me rodearon completamente, yo le abrase y escondí mi rostro en su pecho sin intentar contener la lagrimas.
-Yuu-chan este ya no es tu sueño, esto ahora es tu realidad, es tu deseo de toda la vida y estas montada justo sobre él, lo único que puedes hacer ahora, es disfrutarlo al máximo, ser feliz y hacer que todos los que estamos aquí nos sintamos orgullosos y felices por ti.
Yo no podía hablar, estaba ahogada en mis lágrimas.
-Ultimo llamado para los pasajeros de vuelo 802 con destino Uruguay, embarcar por favor.
Le abrase lo más fuertemente que pude.
-Hiro-kun, te amo, muchas gracias por todo.
-Yo a ti también te amo Yuu-chan, y no te imaginas cuanto te extrañare, por favor disfruta mucho tu nueva realidad.
Le abrase por última vez, le di un beso en la mejilla, lo mire a los ojos, sonreí y me fui.
Comencé a caminar hacia la sala de espera, atravesé el puente y entre al avión, allí una azafata me ubico en mi silla justo al lado de la ventana; mientras esperaba que el vuelo iniciara me puse a pensar en toda mi vida pasada y la nueva que me esperaba por vivir, no pude evitar llorar de nuevo.
Mi hermano era el único que me había acompañado al aeropuerto, yo no quise que nadie más que él fuera conmigo, solo él.
Papá y Mamá me apoyan mucho, dicen que confían en mí y que ellos jamás me van a impedir ser feliz.
Mis amigos y amigas estaban muy emocionados por mí, todos me deseaban mucha suerte y me pedían que les enviara fotografías y les escribiera frecuentemente.
Una de mis mayores pasiones siempre ha sido la fotografía, y justo ayer, cuando fui a despedirme de mi familia, me tenían un regalo sorpresa, era una cámara profesional que me habían comprado entre todos especialmente para este viaje; me sentía tan feliz.
-Por favor abrochen sus cinturones, en pocos instantes despegaremos.
-Nee-chan~… al fin –dije en un susurro-
Sakii es una de mis mejores amigas, pero no nos conocemos.
Comenzamos a hablar hace 3 años, hemos visto fotografías la una de la otra y sabemos muchísimas cosas de nosotras, pero jamás nos hemos visto, no conocemos el tono de nuestras voces ni nada físico real de nosotras.
Siempre le prometí que al comenzar mi viaje, el primer lugar donde iría seria a Uruguay, por ella, para hacer este viaje juntas.
Y ahora estaba montada en ese avión que me llevaría a cumplir mi promesa junto a quien consideraba mi hermana.
Me puse los audífonos, encendí el reproductor y comencé a soñar como seria cada instante de este nuevo viaje, de esta nueva realidad.
Saque la cámara de mi bolso y comencé a tomar fotos del cielo, de las montañas, del mar y los ríos, de todo lo que podía verse a través de la alta ventana.
En eso se me fue el viaje, en música, fotografías y sueños.
-Se les pide a todos los pasajeros apagar los aparatos electrónicos y abrochar su cinturón de seguridad, estamos próximos a aterrizar en el aeropuerto de Montevideo en Uruguay.
Guarde todo, me senté, abroche mi cinturón y me recosté contra la ventanilla.
Afuera habían muchas nubes así que no podía ver nada más que color blanco, pero igual yo ignoraba todo, solo pensaba en lo nerviosa que estaba por conocer a mi Sakii-Nee-chan.
-Señores pasajeros, sujétense fuerte por favor, ahora mismo comenzaremos nuestro aterrizaje.
Hubo turbulencia, luego los típicos brinquitos del avión al tocar tierra, las palabras del capitán agradeciendo por viajar con su aerolínea y dando los datos del lugar.
-Esperamos que hayan tenido un viaje agradable y continúen viajando con nosotros. Nos encontramos en la ciudad de Montevideo en Uruguay, la hora actual es 15:35, la temperatura es de 18°C, con cielo nublado pero sin lluvia…
El capitán continuo hablando, pero yo simplemente me coloque de nuevo mis audífonos y encendí el reproductor, me coloque una chaqueta y una bufanda y salí del avión.
Busque mi maleta, como viajo con una sola y es pequeña, fue muy fácil encontrarla.
Saque de mi bolso un mapa y una fotografía del lugar donde me encontraría con Sakii dentro del aeropuerto, que ella me había mandado unos días antes.
Comencé a caminar, recorrí casi todo el aeropuerto y no lograba encontrar ese lugar, estaba completamente perdida, y no entendía el mapa que Sakii había hecho para mí. Finalmente tuve que pedirle ayuda a un policía y el inmediatamente me llevo hacia el lugar de la fotografía.
-Muchas gracias señor -dije sonriendo-
-Con mucho gusto señorita -respondió apartándose-
El lugar era una heladería.
Entre y busque a Sakii por todos lados, pero no la encontré, así que decidí comprarme un helado mientras la esperaba un rato.
Había mucha variedad de helados, unos que nunca en mi vida había escuchado nombrar, otros muy comunes para mí. Compre uno y me senté a esperar.
Luego de 2 helados y 1 hora de espera sin que nadie llegara, me aburrí, me levante, pague y salí del lugar.
Busque uno de los típicos puestos de “Información”.
-Disculpe señorita -dije-
-Si, en que puedo ayudarte?
-Podría llamar por el altavoz a Sakii y decir que Yuukii la está esperando?
-Lo siento señorita, aquí no se hacen ese tipo de cosas, el altavoz es solo para informar sobre los vuelos y el tiempo.
-Puf~
Suspire, salte sobre la barra que me separaba del micrófono, corrí la silla con la chica a un lado y cogí el micrófono.
-Nee~ Sakii-Nee-chan~… Tienes exactamente 5 minutos para llegar aquí Ok?
Solté el micrófono, salte de nuevo la barra y mire a la chica que me miraba con terror.
-Muchas gracias - dije sonriendo-
Camine hasta una banca cercana, me senté y comencé a mirar hacia todos los lados buscando a mi Nee-chan.
-Más le vale llegar rápido.
Pasó aproximadamente 1 hora hasta que me canse de esperarla y decidí ir a buscar un hotel para pasar la noche.
Había mucha gente corriendo, todos en la dirección contraria a la que yo caminaba, me choque con varias personas que parecían con mucho afán, nadie se disculpaba, ellos solo seguían corriendo y yo caminando.
Vi un letrero que decía “Salida” y señalaba hacia el lugar donde todo el mundo corría, allá era hacia donde yo también deba ir.
Di la vuelta y camine tranquilamente hacia allá.
Cuando llegue haba un enorme tumulto, me detuve, suspire y comencé a caminar hacia ellos, como pude los atravesé y logre salir, pero afuera había una gran ventisca que no me dejaba ver nada.
Cuando al fin pude abrir los ojos había un enorme helicóptero negro acercándose, de este colgaba una escalera y alguien venia sujeta de ella.
Cuando el enorme helicóptero estaba al frente de la entrada del aeropuerto se detuvo, la persona que colgaba de la escalera se bajo de ella y camino dirigiéndose hacia mí, era una mujer, llevaba un hermoso uniforme de cuerpo entero negro que la hacía ver muy linda y un casco también negro.
Mientras caminaba se quito el casco, y, al estilo película, su largo y castaño cabello callo suave y lentamente hasta un poco mas debajo de la mitad de su espalda.
-Hola Nee-san! -me dijo-
Era mi Sakii-Nee-chan.
Yo estaba completamente en shock por su increíble entrada, fue realmente sorprendente.
Tenía ganas de llorar, corrí un poco para abrazarla, pero en cada paso que daba todo se iba oscureciendo, y cuando estuvo totalmente negro, la luz comenzó a volver poco a poco.
Abrí totalmente mis ojos, iba en un carro, habían 2 personas al frente, 2 hombres, uno manejaba mientras el otro le hablaba; yo iba acostada, cuando intente sentarme alguien me hablo.
-Ah! Nee-san, al fin te despertaste, no te preocupes, ya casi llegamos a casa.
Era de nuevo mi Sakii-Nee-chan.
-Al fin de levanto? -pregunto uno de los hombres-
-Si, ahora ella esta despierta -respondió Sakii-
Me senté y mire a Sakii, ella también me estaba mirando.
-Nee gomene por desmayarme antes de abrazarte -dije-
-Antes de abrazarme? -me respondió confundida-
-Si Nee, cuando llegaste en el helicóptero.
-El helicóptero, que helicóptero?, Nee-san te sientes bien?
-Si!, en el gigantesco helicóptero negro que llegaste al aeropuerto colgada de una escalera, con un uniforme negro, me saludaste y cuando yo te iba a abrazar me desmaye –le dije-
-Nee-san te sientes bien? -pregunto de nuevo-
Se acerco, puso su mano en mi frente haciendo cara rara, luego se sentó normal y continuo hablando.
-Como llegue un poco tarde al aeropuerto, me fui corriendo hasta la heladería donde habíamos quedado en encontrarnos. Cuando entre te busque, pero no te encontré por ningún lado, así que me senté a esperarte, pero me reí muchísimo cuando te vi dormida sobre una mesa con dos copas de helado al frente. Y luego papá me ayudo a llevarte cargada hasta el taxi, y ta, aquí estamos.
-Um ya veo, entonces lo del helicóptero enorme solo fue un sueño?
-Si, supongo que solo fue un sueño
-Ah! Ya veo, que triste… -dije-
Nos miramos, luego sonreímos, y voltee mi cara hacia la ventana, como hacía mucho frio las ventanas iban cerradas y la calefacción encendida.
Pero aun con el día frio se podía ver un hermoso paisaje, no se veían casi montañas, pero habían muchos árboles y flores, también habían animales, gente caminando y montando en bicicleta.
-Ven, mira por este lado también, -me decía Sakii- te gusta mucho la playa no?
Me deslice hasta su lado, la mire, hice una pequeña venia, sonreí y luego mire por la ventana.
Aun que fuéramos amigas hace tantos años, me sentía rara estando a su lado, aun un poco apenada con ella.
Fuera de la ventana estaba el mar y la playa, Era larga y hermosa, se veía muy limpia; el mar se veía enormemente azul y muy limpio también, llegaban pequeñas olas que hacían brillar el agua con el poco sol que había, haciendo que pareciera magia.
-Nee -voltee a mirarla- Nee-chan, porque hay tan poca gente en la playa?
-Pues… por que las personas de aquí estamos acostumbradas a vivir cerca de la playa y podemos ir siempre que queramos, por eso para nosotros no es anda emocionante ir allí.
-Ummm ya veo… -respondí-
-Además, Nee-san, es Martes en la tarde, todo el mundo está saliendo del liceo o del trabajo.
-Ah! Es cierto, había olvidado por completo que es martes!
En ese momento Sakii golpeo suavemente mi cabeza con su puño.
Desde hacía un mes que me gradué del colegio, siempre me la pasaba perdida en el tiempo, como ya no tenía nada que hacer, para mí siempre era fin de semana.
-De la vuelta por aquí por favor, y nos deja en la casa de la esquina -dijo el papa de Sakii al conductor de taxi-
Cuando nos bajamos Sakii cogió mi maleta y cogió mi mano arrastrándome hasta adentro de su casa, cuando abrimos la puerta hay mismo algo se pego de mi pecho.
-Takeshi suéltala, no seas pegajoso -le decía Sakii a su ya enorme gato que se agarro de mi-
-Hola Take-nya, al fin no? -dije cargando al gato- Esta bien Nee, no te preocupes.
Takeshi salto y se fue a saludar al papa de Sakii.
-Ven Nee.
Sakii de nuevo cogió mi mano y me arrastro por toda la casa mostrándome habitación por habitación, el baño, la cocina, la pieza de sus papas, el jardín, el patio, etc. Me mostro cada habitación que había en su casa; hasta que finalmente llegamos a la suya.
-Y aquí es donde dormiremos, yo duermo arriba así que tu dormirás abajo –dijo mientras se tiraba sobre mi nueva cama-
-Que linda –dije acostándome junto a ella- y cómoda!
Takeshi se acostó sobre nuestras cabezas.
-Take-nya~ -dije sobando la cabeza del gato-
-Déjalo, si le das mucha confianza al final terminara mordiendo los dedos de tus pies mientras duermes, jajaja
Ambas nos reímos, luego nos miramos y sonreímos.
Al fin estábamos juntas luego de 4 años, y ahora no nos separaríamos nunca más.
-Ven, vamos a desempacar tus cosas –dijo Sakii levantándose de la cama-
-A desempacar?, pero si solo vamos a estar 3 días Nee, que voy a desempacar? –respondí levantándome yo también-
-Pero no tienes nada que lavar o algo así?
-Pues, en realidad….No! , Nee apenas salí hoy de Colombia, aun lo tengo todo limpio.
-Ummm verdad…
Me levante de la cama y me pare a su lado.
-Nee-chan tu ya empacaste? Ya sabes que vas a llevar?
Saco una grande mochila rosa y la puso sobre la cama.
-Si, ese bolso es el que voy a llevar
-Ok, y que ropa?
-Pues… -miro la mochila- eso aun no lo sé.
-Pero Nee, sabes que en 3 días nos vamos, no deberías tener eso ya listo?
Alzo su cabeza y me miro
-Oye, Nee-san, no quieres ir a dar una vuelta en bicicleta?
De nuevo agarro mi mano y me llevo hasta el patio, cogió una bicicleta y me la entrego, luego cogió otra y comenzó a caminar hacia la casa.
-Vámonos -me dijo-
La seguí, salimos de la casa y comenzamos a montar, andamos por la playa, luego fuimos a unas murallas y había algo parecido a una cárcel abandonada, entramos, tomamos algunas fotografías, molestamos, nos reímos, hicimos que unos guardias nos regañaran por hacer mucho ruido y salimos, seguimos montando en bicicleta, fuimos a unos parques, montamos por muchas calles y varias playas, al tiempo ya no sentíamos tanto frio.
Pasamos por una heladería y justo recordé que en una de nuestras conversaciones Sakii me dijo que en cada heladería vendían sabores de helado diferentes, así que la hice parar en 3 heladerías diferentes para probar esos helados.
Había uno que no conocía, y en realidad no recuerdo como se llamaba, porque esa fue la única vez que lo pude comer, los otros dos eran de arequipe que allá en Uruguay se le llama dulce de leche, y otro de chocolate.
Pasamos una tarde muy divertida las dos juntas, una de esas tardes que tanto nos soñamos durante 4 años de vagas conversaciones llenas de imaginación, sueños y cosas sin sentido.
Cuando regresamos a casa ya era de noche así que su mama ya había llegado a casa.
Aprovecho que estaban sus dos papas y me los presento oficialmente.
Y era la hora de la comida, siempre he sido muy mala cocinando, pero tengo algunos conocimientos básicos de cocina de mi país, además en las conversaciones con Sakii descubrimos que en nuestros países algo tan simple como los huevos se preparan de maneras muy diferentes, así que me ofrecí a ayudar a su mama con la cena y al final terminamos las tres juntas preparando una comida con, como se dice “lo mejor de los dos mundos”, combinando la típica comida Uruguaya y la típica comida Colombiana. Nunca estuvimos muy seguras de lo que comimos esa noche, pero no importaba por que igual estaba delicioso y nos la pasamos muy bien preparando esa comida.
Además de ahora en adelante, Sakii y yo casi nunca sabríamos que fue lo que comimos.
Luego de la comida pedí prestado el computador y me conecte al MSN, logre hablar con mi hermano, le conté como iba todo, lo feliz que estaba y le envié las fotos que había tomado ese día, le pedí que le dijera a papa y mama que los amaba y a mis amigas que las quería demasiado. Luego me desconecte.
Me pase la noche jugando con Sakii varios de esos juegos ridículamente graciosos que habíamos visto en tantos programas de entretenimiento que hemos visto.
Fue muy divertido y al final ambas nos quedamos dormidas en el suelo.
Al otro día hizo mucho sol así que felizmente fuimos a la playa, jugamos, nadamos, e hicimos las típicas cosas que uno hace cuando va a la playa como enterrarnos en la arena e intentar hacer un castillo de arena que por cierto fue un simple intento fallido.
Los siguientes dos días nos la pasamos conociendo mas lugares, montando en bicicleta, molestando, riéndonos, bailando, cantando y hablando muchísimo hasta la madrugada.
-Nee-chan levántate –le decía a Sakii- Ya son casi las 10:30, vamos levántate.
-Ummm si, ya me levanto –respondía ella aun dormida-
-Nee vamos, hay que comenzar a organizar todo, recuerda que el vuelo sale a las 6 de la tarde.
Ella suspiro y finalmente se levanto
-Ok ok ya me levante.
Antes de irnos debíamos dejar la casa organizada así que entre las dos comenzamos a limpiar todo, sus papas no estaban, solo estábamos Take-nya, Sakii y yo en casa.
Eran casi las 12 del medio día, Sakii estaba bañándose mientras yo terminaba de tender las camas, luego yo me bañe y me organice, ella aun no terminaba de empacar su maleta y Take-nya no ayudaba mucho por que intentaba meterse dentro de la mochila el también.
Eran casi las 1 pm cuando llegaron sus papas con su hermano y su sobrina, habían levado mucha comida, hicieron una cena especial de despedida, fue un gran almuerzo con la comida típica de Uruguay, el asado.
Cuando eran las 4 ya era hora de irnos, como su familia había llegado en una buseta, allí no llevaron al aeropuerto, fuimos todos juntos.
Estuvimos mucho rato esperando en la sala por que el vuelo estaba retrasado, pero a las 6:30 nos llamaron para abordar.
Ese fue uno de los momentos más tristes para mi, ver como toda la familia despedía a Sakii, como la abrazaban y le deseaban suerte, me sentía mal por no haber dejado que mi familia me acompañara al aeropuerto, que me dieran bendiciones y me desearan buena suerte justo antes de irme, como hacia la familia de Sakii justo ahora a ella.
Pero en ese momento su mama me abrazo, me dijo que me cuidara mucho y que cuidara a Sakii, me dijo que aun ella no se sentía segura por este viaje que estábamos a punto de realizar, pero que ya no había vuelta atrás.
Las lágrimas salían de los ojos de su familia, principalmente de su madre y su sobrina quienes más me pedían que cuidara de ella.
Pero Sakii no lloraba, ella no derramo ni una lagrima en esa despedida.
Mas fácil llore yo que ella viendo a toda su familia a lo lejos, separándonos de ellos poco a poco, yo miraba hacia atrás y me despedía con la mano, Sakii solo seguía caminando y diciendo que caminara rápido que el avión nos iba a dejar.
El proceso de emigración fue un poco demorado pero sin problemas, a las 8 pm ya estábamos montadas en el avión, yo iba en la ventana y Sakii, claro está, a mi lado.
Comenzó a hablar la azafata dando las indicaciones sobre el uso del cinturón de seguridad y como utilizar los respiradores y las salidas de emergencia; primero en español y después en ingles.
Yo siempre fui muy mala para el ingle, pero Sakii sabía hablarlo perfectamente, así que me sentía segura y tranquila estando a su lado.
-Ahora si Nee-chan, así es como comienza nuestra aventura, ahora nuestro sueño comenzara a cumplirse, y en este momento solo nos queda una opción, vivir esta única realidad -le dije-
-Si –fue lo único que me respondió-
Ambas suspiramos y cogimos nuestras manos.
-Este vuelo tiene como destino final la hermosa cuidad de Londres, disfruten de su viaje por favor -dijo el capitán-
Encendieron motores y poco a poco el avión comenzó a elevarse de nuevo hacia el enorme y profundo cielo.